Este juego de mesa requiere de 1500 horas para ser completado

Su nombre es The Campaign For North Africa y sus creadores no debían estar muy cuerdos cuando pensaron en él.

Pensado para ser una macrocolaboración entre grandes expertos en juegos de guerra de la difunta Simulations Publications Inc., The Campaign For North Africa es un juego de mesa con una ambición y atención al detalle exageradas a niveles ridículos. Su objetivo es sumergir a los jugadores en todas las operaciones militares efectuadas tanto en Libia como en Egipto durante la II Guerra Mundial, entre 1940 y 1943 para ser exactos. Pero no es esto lo que llama su atención, ni su gran cantidad de fichas e información, es la duración de una partida: 1500 horas.

Una locura incluso para su creador, Richard Berg, quien reconoce a Kotaku lo descomunal de la propuesta de este juego. Tal y como cita el portal, si un grupo de amigos se reuniera dos veces al mes para realizar unas sesiones de 3 horas, la partida se prolongaría durante 20 años. El propio Berg asegura que jamás ha terminado una partida, como también que su propuesta jamás pasó por los rigurosos exámenes a los que se somete cualquier propuesta antes de salir a la venta. Aunque otros se llevarían las manos a la cabeza, a él, que finalmente tuvo que encargarse de casi toda su elaboración por la falta de interés de las otras partes, no le importaba.

En el verano de 1979, The Campaign For North Africa aterrizaba en las tiendas con un precio de venta de 44 dólares. En el interior de esa caja sobria se escondía un tablero-mapa de más de 3 metros basado en el desierto del Sáhara, 1600 tarjetas y unas cuantas docenas de tablas para registrar datos como daños, fallos mecánicos y moral de las unidades, entre otras tantas cosas. Su intrincado diseño, que obligaba al jugador a prestar atención a cualquier mínimo detalle y conocerse al dedillo las reglas, además de su poco atractivo y su extrema duración, supusieron un rendimiento comercial, cuanto menos, poco aceptable.

Pero la fidelidad histórica es lo suyo, como también algo de humor. Uno de los detalles más curiosos de este juego de mesa es que, por ejemplo, las tropas italianas necesitan una unidad más de agua que el resto para cocer su pasta, ya que de lo contrario rendirán peor durante la partida. Este homenaje, algo tópico, es un guiño a las raciones de fideos que se enviaron durante la Segunda Guerra Mundial a estos efectivos. Aunque en aquel momento usaban la misma salsa de tomate que venía en las latas para cocer la pasta, no pudo evitar introducir ese elemento para complicar, más si cabe, las reglas.

Como esa, hay infinidad de curiosidades y datos de interés escondidos en un manual de instrucciones que podría, por volumen, ser perfectamente material de estudio para opositar a un cargo público. Puede que The Campaign For North Africa jamás pase a la historia por ser un éxito, pero sí que lo hará como pieza de coleccionismo y como reflejo de un amor por el detalle obsesivo… y por pedir la friolera de 1500 horas para completar su campaña.