Tarjeta-X, una herramienta para hacer más seguros e inclusivos nuestros juegos

Hoy quería hablaros de una herramienta de la cual leí hace tiempo, que ha vuelto a saltar a la palestra (Tarjeta X: mejoremos nuestras partidas, Yipi Ka Yei Tarjeta X) y que creo que es útil en el contexto de hacer más seguras e inclusivas nuestras mesas de juego. Se trata de la Tarjeta-X.

La Tarjeta-X

La Tarjeta-X es una idea de John Stavropoulos y podéis leer el documento original aquí. Esta herramienta consiste en un simple pedazo de papel con una X en una de sus caras. Durante una partida de un juego de rol, cualquiera de los participantes puede usar esta tarjeta para cambiar un elemento que les hace sentir a disgusto, sin dar explicaciones y sin ser cuestionado. Su objetivo es hacer el juego con personas desconocidas (como las que puedes encontrar en cualquier partida de jornadas) más divertido, inclusivo y seguro.

Mi experiencia

Con 12 años, dirigí una de mis primeras partidas a El Señor de los Anillos con mi grupo del barrio. Una de las escenas transcurría en el Bosque Negro y los personajes eran atacados por arañas gigantes (como en el Hobbit). A medida que pasaban los asaltos, veía a José Miguel sudar más y más. En un par de momentos se levantó al baño. Pensé que era por la intensidad de la escena, así que me recreé en las arañas, sus patas peludas, el veneno cayendo de sus fauces, la seda suave y pegajosa con la que envolvían a los que caían… José Miguel iba poniendo voz cada vez más chillona y lo veía sudar a chorros.

Al día siguiente la madre de José Miguel me comentó que el pobre había tenido pesadillas horribles, e incluso se había levantado gritando creyendo que tenía una araña en la espalda. José Miguel tenía fobia a las arañas. No nos lo dijo por vergüenza (los chavales podemos ser muy crueles con esas cosas) y la partida no fue nada divertida para él, fue un suplicio. Añado, tardamos muchos meses en volver a jugar a El Señor de los Anillos.

Este es un ejemplo claro de situación en la que la Tarjeta-X podría haber evitado que uno de los jugadores pasase un mal rato en una actividad que se supone que es para divertirse.

¡Si es solo un juego!

Algunas personas se plantean cómo es posible que otros jugadores se vean tan afectados por los eventos del juego cuando solo es una ficción sin importancia. Porque tienen un grado diferente de tolerancia debido a su personalidad o a algo que les haya podido ocurrir. Si además es un juego sin mayor importancia ¿Cual es el problema en cambiarlo?

Cambiar un elemento

La Tarjeta-X está pensada para cambiar un elemento de la partida. John Stavropoulos utiliza la palabra “edit” (editar). Y es que lo que se propone es un cambio en el elemento perturbador, una sustitución del mismo por otro que trate de mantener coherencia pero no provoque malestar en el jugador que ha usado la tarjeta.

Los jugadores son más importantes que el juego

Los juegos de rol son una actividad social destinada a que todos sus participantes se diviertan. Los jugadores son más importantes que el juego, las personas son más importantes que la partida. Por este simple hecho, si alguien no lo está pasando bien con un elemento de la misma, habría que plantearse hacer cambios.¡Jugamos para divertirnos, no para pasar un mal rato!

¿Por qué no hacen falta explicaciones?

Las explicaciones están bien si la persona afectada quiere hablar del problema. No siempre es así. La vergüenza, el contar detalles que se consideran íntimos o simplemente revivir una experiencia traumática pueden ser incluso más incómodo que aguantar la presión de lo que está ocurriendo en el juego. Lamentablemente hemos presenciado demasiado a menudo que personas que han sido víctimas de algún hecho delictivo son juzgadas, se les recrimina y culpabiliza, se las cuestiona o juzga (sí, hablo entre otras cosas de Victim Blaming), por lo deberíamos entender que no deseen tener que exponerse de este modo. Repito ¡Jugamos para divertirnos, no para pasar un mal rato!

Es una herramienta, no una bala de plata

La Tarjeta-X es una herramienta. Como tal no es infalible. No va a solucionar por arte de magia cualquier problema en una mesa de juego. Se puede utilizar mal, puede no resolver un problema de una forma satisfactoria para todos… y como herramienta puedes decidir usarla o no. Pero es conveniente saber que existen este tipo de herramientas, cómo funcionan y por qué se han planteado.

¡Yo tengo sentido común!

Olé. Me parece requetebien. Aún así, dice el refrán que el sentido común es el menos común de los sentidos. Si tienes suficiente confianza con tus jugadores para hablar de cualquier tema o introducir cualquier cosa, adelante. Ya he comentado que la Tarjeta-X es una herramienta que puedes decidir usar o no.

¿Es censura?

Realmente se asemeja más a una auto-censura. Es el director/narrador/master quien decide usar la Tarjeta-X, sabe que puede ser usada y acepta que a lo mejor debe moderar determinados temas para hacer su mesa más inclusiva y segura para todo el mundo. Es decir, hay una colisión entre la libertad de expresión y el bienestar de los jugadores. Esta colisión se puede dirimir de varias formas, la Tarjeta-X es una de ellas, asumiendo que el bienestar de los jugadores siempre está por encima y dándoles una manera rápida de cambiar el juego. Por si acaso, creo que voy a repetirlo una vez más como cierre: ¡Jugamos para divertirnos, no para pasar un mal rato!

Referencias