EGGP – Relato Sesion 9 – La Ladrona Mareada & Chasing Witches

Foros Juegos de Rol Pathfinder El Guardián del Guante Plateado EGGP – Relato Sesion 9 – La Ladrona Mareada & Chasing Witches

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    Nicolas
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    Al acabar el combate y ante la estupefacta mirada de Pol, se acercó un personaje extraño montado en un caballo, un elfo de porte gentil que, habiendo escuchado lo que había pasado durante la noche, se acercó y les ofreció monturas para ir tras las dos sombras que se escurrían del pueblo en la noche y, lo que suponían, eran la Alta Sacerdotisa de la Orden de Loviatar junto a la elfa que perseguían y el joven Fantomas.
    Ese gentil elfo era el dueño de las caballerizas del pueblo y sus comentarios generaron una extraña seguridad en Borok y sus compañeros, algo sabia.
    Desde su montura podía observarse un arco de color azul marcado con delicadas runas plateadas y a su cintura colgaba una cimitarra de hermosa hechura. Parecía preparado para presentar combate, otro hecho extraño en la noche.
    Borok tomo el mandoble que le habían arrancado a Rupert de sus frías manos y presuroso siguió pues al elfo a las caballerizas en busca de las monturas, seguido de Nagor y Ahnuk.
    Turiel se quedó a cuidar a Grumyar que, en su convalecencia no servía para el combate o para siquiera dirigir una montura.
    Las trenzas doradas del cabello del elfo, entrelazadas en una corona de olivos verde plateado le daba más que un aspecto gentil, algo de señorial a su porte, un escudo de madera completaba su armamento colgando del otro lado de la montura. Su nombre era Galadyr y sus ropas del color del bosque lo mostraban mas como un druida mas que como un simple comerciante de pueblo.
    Cuando se encontraron con las monturas, detrás de Galadyr pudieron ver otro elfo, que vestia la tipica túnica que portaban los magos; Elwyn se llamaba ese extrano pasajero de la noche que con un porte adusto y serio observaba lo que estaba sucediendo, sus destinos se cruzaban y, aparentemente, los objetivos de los aventureros y este practicante de la magia se encontraban.
    Con un rápido espoleo de las monturas, Galadyr encabezo la persecución que, al llegar a las puertas parecía acabarse cuando los guardias les comenzaron a cerrar el paso con las pesadas puertas. Una saeta azul salio disparada casi de manera invisible de las manos de Galadyr para clavarse justo delante del guardia que cerraba, sorprendido y aterrado por tamana acción, el guardia dejo su quehacer y permitio que los jinetes atravesaran el portal del pueblo.

    La taberna había quedado casi en silencio, las gentes comenzaban a congregarse a las puertas de la posada. Turiel comenzó a escuchar pasos que venían de la escalera y preparo su arco para detener cualquier amenaza que se cerniera sobre Grumyar y ella.
    Pero en lugar de una amenaza vio bajar a Arvel y su hermana, sudando de frio con rostros llenos de horror al ver la matanza sucedida en su establecimiento. Los destrozos incontables y productos hechos trizas en el piso.
    Cabezas cercenadas y miembros amputados servían de grotesca alfombra que recibia a los dueños de la “Casa de la Serpiente”.
    Entre enojos por el destrozo sucedido, indignación por la violencia que había ocurrido bajo su techo y sorpresa por ver, en lugar de los viajeros, a todos los miembros de la orden de Loviatar tirados y muertos en el piso.
    Arvel comenzó a gritar y correr los escombros mientras Turiel bajaba su arco permitiéndole bajar con tranquilidad.
    Con un lenguaje mas ameno y cordial, esta vez, Arvel les pidió ayuda para ordenar los destrozos realizados en la taberna.
    Artefactos, armas y dinero se arrumbaban en una esquina mientras Turiel miraba con desconfianza la velocidad de manos con la que Arvel y su hermana se manejaban.
    Con poderosos golpes dejaron ingresar a Casper, horrorizado el mariscal de al guardia de la ciudad pregunto que había sucedido y por que había cuerpos desmembrados y tirados en el piso.
    Habian sucedido asesinatos y las leyes del lugar condenaban las acciones ocurridas esa noche, desde la barra la hermana oculto aquellos artículos de mayor valor y, mientras con una mano los ocultaba con la otra dejaba algunas armas a la vista para justificar la pelea de esa noche.
    Por la puerta, de pronto, ingreso un clérigo caminante que, ante la alarma de la pelea, se acerco a ayudar solo para encontrar que, un monton de personas se encontraban ya fallecidas y un enano tanteaba las paredes como si no encontrara el rumbo.
    La picara se acerco presurosa al clérigo y le solicito ayuda para su compañero ciego, gustoso se acerco a Grumyar y comenzó con sus curaciones.
    Los guardias comenzaron a interrogar a Grumyar y a Turiel acerca del combate y el por que todos habían acabado muertos en la taberna, muchas dudas quedaron en el aire y los compañeros evitaron en todo momento responder las preguntas de Casper.
    Sono el cuerno y la milicia se armo, la noche se oscurecia cada vez mas y el pueblo se levantaba en armas para defenderse de una posible represalia de la torre, que había quedado vacia, pero cuyos miembros podrían regresar de un momento a otro.
    Gritos y tumultos ocurrían en las calles, la gente intranquila y algunos acólitos ocultos se enfrentaban, pero la noticia que las fuerzas de combate de la secta habían quedado eliminadas envalentono a los ciudadanos comunes y amilano a los miembros del culto.
    Detrás del clérigo se vio salir una sombra y, de pronto la hermana de  Arvel desaparecio a la vista del ojo común, mas no de Turiel, que, con sus habilidades innatas logro verla salir pertrechada de unas finas bandoleras repletas de dagas finamente talladas y afiladas, de ninguna manera era una vulgar mesera de taberna, asi como Arvel no eral el típico tabernero de pueblo chico.

    Galadyr, Borok, Nagor, Ahnuk y Elwyn galopaban por el camino persiguiendo a las figuras que se escapaban hacia el sur, desde la base de la colina ven el contorno de las sombras salir del camino hacia el este y dentro del bosque; hacia el templo viejo que se hallaba en el claro en el centro del bosque viejo.
    Con cuidado y sigilo se internaron en el bosque, notaban a lo lejos las luces y sombras que se reflejaban desde el claro del templo. Galadyr observaba hacia un lado y otro con el cuidado de alguien versado en las artes de la caza o el rastreo, de a pasos se iban deteniendo y continuaban con cierta inseguridad, pero con la certeza de que el objetivo se hallaba delante de ellos.
    Elwyn sabia que había un grupo terrorista comercial en la zona y suponía que esos a quienes seguíamos, que habían formado este culto en el pacifico pueblo de [ ], eran los mismos. Conformaban una red de presión y terror para dominar la región por medio de malas artes y el control económico.
    Al llegar al borde del calro encontraron unas enormes piedras puestas en forma circular y rodeando una pirámide empinada y escalonada, en el centro arriba se hallaba una especie de casilla cerrada con un solo acceso.
    Los aventureros podían ver dos grupos de caballos atados y antorchas que iban y venían, el silencio los rodeaba pero tenían la certeza que habían varias personas yendo y viniendo por la zona.
    Avanzaron rodeando la pirámide, de árbol en árbol tratando de observar quienes se hallaban alli; paso a paseo se acercaban y la incertidumbre les tensionaba los musculos.
    Se escuchaban gritos que provenían de la casilla en el vértice de la pirámide y movimientos de alerta que se reflejaban en las acciones de los guardianes que se hallaban en la base, nerviosismo e intranquilidad recorrían como rayos eléctricos del denso aire de la noche.
    Galadyr solto una saeta y asi comenzó la escaramuza nocturna, el elfo pudo ver venir a alguien que los compañeros no había notado.
    La tormenta se avecino tan rápido como soplaba el viento detrás de las plumas de la flecha liberada por el elfo.
    El primer curioso que se acerco demasiado recibió del elfo tres saetas que impactaron directamente en su cuerpo que cayo atontado y gimiendo pero todavía tuvo la fuerza para alertar a sus compañeros quienes, entre los gritos provenientes de la pirámide, oyeron la alerta y se acercaron presurosos a ver que le sucedia a su colega.
    Ahnuk comenzó su danza de combate y se dirigio hacia los flancos para encerrar al enemigo, mientras que Elwyn se posicionaba sobre los arboles, donde veía mucho mejor y podría dirigir sus ataques mágicos con mayor precisión.
    Una bola de fuego salio disparada desde las manos del mago que impacto en dos enemigos que se dirigían hacia los aventureros.
    Nagor disparo un flechazo sobre el guerrero caído impactando limpiamente pero sin matarlo.
    Borok desenvaino el extraño mandoble que le arrebato al frio cadáver de Rupert, el jefe de los acólitos del culto, y con una risa poderosa cargo sobre el grupo de enemigos impactados por la bola de fuego, el mandoble cayo sobre uno de ellos que cayo al piso inconsciente y sin un brazo pero los demonios que habitan en ese mandoble se cobraron parte de la vida del barbaro para su propio poder, con dolor pero firmeza Borok aguanto el arañazo de dolor y continuo la lucha.
    Tanto como Ahnuk como Borok se enfrentaron directamente con los enemigos, espalda con espalda combatían sin cesar, dejando a los elfos combatir a distancia con sus artes mágicas.
    Desde los arboles llegaban flechas y rayos, los contrincantes aguantaban con resistencia lo que desde los arboles les arrojaban pero su preocupación mas seria eran los dos majestuosos guerreros que combatían fieramente pie en tierra.

    #6216
    Elwin
    Superadministrador

    Magnifico relato! Un combate sin cuartel y sin lugar para los débiles!

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