Sesión 4

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    Burjar
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    Con todo el grupo organizando las defensas y asegurando el destruido ingreso a la caverna, un grupo de compañeros se decidieron a ingresar para ver que habia dentro. “Solo vamos a explorar dijeron” pero no sabian lo que hallarian a escasos metros de ellos.
    El grupo comenzo a caminar con Rufilos, su perro y Shauden adelante, Saren y Aiwendil rodeados en el centro, mientras Balarian y Duhck cubrian la retaguardia.
    Balarian, utilizando sus artes se dispuso a tratar de anticipar con sus sentidos benditos lo que por delante su vista le negaba, estaba inquieto, podia presentir una presencia maligna justo al frente del pelotón, un aura que rodeaba a Rufilos y que lo hacia preguntarse, que clase de persona era.
    Shauden encendio su linterna magica y avanzaban a paso lento y seguro rodeados por paredes sinceladas y humedas.
    Asi continuaron unos cuantos metros cuando, por el lado izquierdo se observo una pequeña abertura a nivel del suelo, Balrog, el perro de Rufilos se acerco y ociqueo con desconfianza, pero nada lo alerto, solo que no se sentia nada comodo. A una ordend e Rufilos, el pelotón continuo en silencio, internandose cada vez mas en la caverna. Ya que nadie tenia conocimiento de su historia o diseño, solo podian confiar en la suerte y la precision de sus sentidos.
    Cuando cruzaban por delante de la grieta, Shauden llego a escucha runos pequeños pasos que se escurrian y alejaban de ellos. Sin mediar comentarios y ante la mirada espantada del veterano explorador y los ladridos de su compañero, se lanzo hacia la abertura de apenas un metro de alto.
    El Druida que, hasta ese momento, se sentia muy afortunado y habil en las artes naturales, supuso la presencia de alguna criatura con la cual podria obtener mas información del sitio que recorrian.
    Vio Shauden pues, la cabeza de una especie de insecto cubierto de placas que se escondia detrás de un recodo y que de a momentos alargaba unos apendices que le salian de la boca.
    En ese momento, solo atina a iluminar hacia adentro para ver mejor de que tipo de criatura se trataba y, por medio de sus gentiles palabras intento entablar una especie de vinculo, al fonde del pequeño espacio se escuchaban mas ruidos y gorgoteos similares a los que esa primera bestia emitia.
    Los tentáculos se acercaban e iban rodeando la pequeña lampara que sostenia Shauden con una mano mientras con la otra soportaba su peso y su escudo, los tentáculos rodeaban y parecian danzar alrededor de la lampara mientras un olor acido se desprendia de ellos.
    Con un movimiento rapido que el druida no pudo esquivar la criatura tomo la lampara con sus apendices y la llevo hacia si, comenzando a disolverla con sus jugos, con estupor Shauden podia observar como el metal del cual estaba hecha la lampara se iba corroyendo a gran velocidad.
    Mientras el insecto se entretenia con su improvisado bocadillo Shauden se alejo hasta salir de la cueva y con desesperación les informo a sus compañeros lo sucedido. Rufilos se apresuro a llamar a la huida, el conocia este tipo de animales y no eran un buen augurio.
    Para cubrir su huida, Shauden convirtió el techo de la pequeña cueva en una arcilla pegadiza, que cayo encima de la criatura y a la vez le impedia salir de su encierro. En la desesperación por cubrir la retaguardia de su amigo Balarian lo cubrio recibiendo en su propia armadura una pequeña gota de acido que salto de uno de los tentáculos.
    Sabiendo que este tipo de bestias solo podia ser eliminadas por medio del fuego Shauden arrojo un odre de aceite que Duhck detrás de el debia encender con su antorcha metalica. El bardo no queria perder su preciada reliquia por lo que intento realizar un truco que vio en la feria del pueblo, donde uno de los interpretes lanzaba fuego de la boca escupiendo algun tipo de combustible, solo que, al no haber practicado lo suficiente con anterioridad, le hizo atragantarse con el liquido pirotecnico que dias antes habia hallado.
    Finalmente y con mucha pena arrojo la antorcha con la cual encendio el aceite, pero la criatura continuaba con vida por lo cual tambien debio desprenderse de la vacija de combustible pirotecnico que exploto justo encima de la cabeza del insecto causandole gran dolor y provocandole mucha furia.
    Desde lejos y con una acertada punteria fue Aiwendil Sulimo quien finalmente le dio el golpe de gracia, dejando sobre el monton de escombros un fetido cadáver.
    Ya no se escucharon mas sonidos, aquellos ruidos guturales que salian desde dentro de la grieta habian desaparecido, por el momento no habia mas peligro, se decidieron pues a continuar con mayor precaucion y sin tentar a la suerte.
    Otra vez el pelotón continuo ingresando en lo profundo de la oscura caverna, se acercaron a una arcada mayor que se abria del lado izquierdo y que abria el camino hacia una cueva mayor, dicen que la curiosidad mata al gato y el Druida, que posee un espiritu mas animal que vegetal, no es la excepcion a la regla, se aventuro hacia el interior de la arcada.
    Fue precisamente cuando esto sucedió que Duhck y Balarian llegaron a escuchar los mismos pequeños pasos y sonidos profundos que escucharon en la grieta, el compañero de la criatura muerta hacia minutos nomas, perseguia al grupo con ansias de venganza. Sin estar preparados para este nuevo encuentro, corrieron hacia lo profundo alcanzando a Shauden en el camino quien, con gran decepcion, huia tambien de un enorme cubo gelatinoso que se movia lento pero inexorablemente hacia el grupo.
    Sin mucho espacio conocido donde correr, el grupo planta la defensiva sobre estos dos organismos que los perseguian solo para darse cuenta que, desde el fondo oscuro de la cueva, comenzaba a aparecer una nueva amenaza. Otro cubo del mismo tamaño que el perseguidor se adelantaba como partillo hacia el yunque, dejando a la partida atrapada entre dos males.
    Dentro de estos cubos, podian observar pequeños restos metalicos, armaduras, armas y escudos, pero nada organico, ni madera ni huesos. Un frio terrorifico corria por la espalda de todos, mientras los insectos consumian los metales estos cubos los comerian a ellos mismos, debian pensar una solucion, y rapidamente.
    Todos aquellos que poseian algun arma de disparo comenzaron a atacar a los bloques, pero era muy duro, el daño que les hacian era minimo; ya harto de la situación Saren descubre nuevamente sus artes en la magia disparando una gran bola de fuego sobre el cubo que les cerraba la entrada, medio bloque se desmorono consumido por el fuego.
    Por este espacio Duhck corrio hacia la entrada a la cueva, debia conseguir que el resto de la partida ingresase para esta desesperada situación. El pequeño gnomo salto y esquivo los golpes del cubo con agilidad, solo para encontrarse que, detrás, la criatura devora metales lo aguardaba babeando acido.
    Balarian, cumpliendo con sus designios divinos, le planto batalla al cubo que se movia hacia ellos desde dentro del tunel, blandio su martillo congelante inflingiendo un duro golpe y paralizando momentáneamente el avance del “martillo”. Aiwendil y Rufilos seguian disparando a uno y otro lado esperando salir airosos de esa situación. Saren ya un tanto agotado lanzo un hechizo de telaraña que detuvo el avance del cubo que cerraba la entrada dandoles un poco mas de aire y tiempo para hallar la solucion pero dejando al gnomo del otro lado, sin posibilidades de volver hacia ellos o escapar.
    Duhck se puso a cantar, primero bajo y luego, tomando coraje, a viva voz, la musica que era deleite de reyes y emperadores fascino a la criatura babeante quien simplemente se puso a escuchar al pequeño personaje entonar sus odas al metal mientras disparaba por detrás al cubo gelatinoso que amenazaba a sus compañeros.
    Cuando, por fin, Shauden se acerca al bloque del interior le aplica un poderoso golpe, extraño en un Druida con sus caracteristicas fisicas, tal vez la furia y la desesperación le dieron el poder para cortar los ultimos vestigios del ente, que cayo deshecho a sus pies.
    Ya con un enemigo menos todos se dispusieron a combatir a su par que les cerraba la entrada pero la tela de araña que saren habia logrado impedia cualquier ataque.
    Con una bomba incendiaria arrojada por Shauden esa tela comenzo a consumirse en las llamas abriendo un hueco por donde los disparos comenzaron a cruzar, cerrando junto con los disparos de la retaguardia que lanzaba Duchk, el primer cubo gelatinoso, por fin fue destruido.
    Soprendidos que el pequeñazo aun se encuentre con vida, los compañeros vieron al gnomo cantandole a la criatura come metales, formaron un circulo y cargaron sus armas y fue asi, cuando la bestia se vio directamente amenazada que desperto del encanto del bardo, pero fue tarde, la lluvia de flechas y dardos la excedio desplomandose sobre el duro suelo.
    A falta de ladrones fueron los miembros del grupo los que revisaron el conteido de los restos de los cubos, hallaron algunas monedas y objetos de poco valor que reservaron para buscar luego, si es que salian con vida.
    La tarde habia llegado y la oscuridad los envolvia, el viaje hasta ese sitio habia sido largo y estos ultimos encuentros habian agotado sus ultimas fuerzas, tomaron sus articulos y dispusieron un campamento en una segunda cueva lateral, desde donde habia salido el cubo del interior de la cueva.
    Llegaron a la conclusión de que eran algun tipo de sistema de seguridad dispuesto para salvaguardar algo muy importante, o muy peligroso, o ambos. Exploraron brevemente el camino hacia adelante como para no tener sorpresas, pero la cueva continuaba largamente hacia abajo y al interior de la montaña. Aseguraron el campamento interior y se dispusieron a pasar la noche y aguardar a sus compañeros que aun no habian llegado.

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